Coordinadoras zonales de asentamientos (1990 - 2005)
En 1990 se inicia el proceso de descentralización en el departamento de Montevideo que incluyó a la participación ciudadana como elemento central. Las coordinadoras zonales de asentamientos fueron protagonistas de estos procesos de participación, especialmente donde la magnitud de la temática era considerable. Entre ellas algunas de las más potentes son las que funcionaron en el zonal 9 (que abarca los barrios Villa García, Manga, Maroñas, Ituzaingó, Jardines del Hipódromo, Piedras Blancas, Punta de Rieles, Bella Italia, entre otros) y en el zonal 17 (Cerro, Casabó, Pajas Blancas, Santa Catalina, entre otros).
La coordinadora de asentamientos del zonal 9 se formó en el año 1997 luego de un encuentro de asentamientos de la zona, promovido por el Centro Comunal Zonal 9. La coordinadora, que nucleaba a representantes de los asentamientos de ese territorio, formuló un llamamiento a unir fuerzas, tanto en Montevideo como en el interior, a fin de unificar reclamos y demandas. Entre sus objetivos, proponían integrar un «frente grande» a nivel departamental a fin de establecer estrategias de lucha en común. Los vecinos y vecinas estuvieron de acuerdo con la propuesta (formulada por la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM)) de solicitar una cartera nacional de tierras y un programa más efectivo de regularización de asentamientos, que incluya la participación de las personas involucradas.
La coordinadora solicitó entrevistas a autoridades nacionales y departamentales a efectos de plantear sus necesidades y propuestas. Se solicitó la creación de una caminería de emergencia que permita poder entrar y salir del asentamiento para ir a trabajar, indicando que “en muchos de los asentamientos precarios ni siquiera ingresan ambulancias de la asistencia pública” (La República, mayo 2001).
En tal sentido, se destacó que hay que recorrer cuatro cuadras en medio de un barrial, lo que incluso impedía a muchos niños y niñas desplazarse para concurrir a la escuela. Denunciaban que el centro de Montevideo se ha ido vaciando, no por una opción, sino porque muchas personas han sido expulsadas hacia las zonas periféricas, debido a la falta de políticas habitacionales adecuadas y la creciente desocupación. «La periferia de la ciudad es todo un asentamiento» (La República, mayo 2001), enfatizaban integrantes de la coordinadora.
En Montevideo proliferan los carteles con la inscripción de «Se vende» o «Se alquila», porque sus moradores ya no pueden seguir viviendo en estos lugares. Asimismo, afirmaban que la mayoría de las familias desalojadas –que cada vez son más– van a vivir a estos asentamientos. Hubo una fuerte reivindicación ante el cierre de puestos de trabajo (especialmente en industrias y fábricas), que contribuyó a que quienes llegaran a los asentamientos fueran mayoritariamente personas desocupadas o con trabajos informales. Fueron sumamente críticos de las políticas de vivienda de la época, especialmente de los Núcleos Básicos Evolutivos, ya que entendían que no mejoraba las condiciones de vida de la gente. Cuestionaban también la escasa participación que se les daba a los vecinos en estos proyectos. A nivel departamental, los vecinos reclamaban una definición de políticas de tierras adecuadas a la zona –que es la más extensa en tierras– a fin de evitar la especulación y la venta ilegal de terrenos.
Documentos y referencias:
Prensa
- La red 21 (2022). La independencia económica de las mujeres es central para resolver el problema de la violencia basada en género. Extraído de: https://www.lr21.com.uy/mujeres/1457049-independencia-economica-mujeres-resolver-violencia-genero-uruguay-carina-zeballos-8-de-marzo-dia-internacional-de-la-mujer
- La red 21 (2001). Los pobres se unen. Extraído de: https://www.lr21.com.uy/sociedad/44656-los-pobres-se-unen
- La red 21 (2000). Investigan determinantes económicas de asentamientos. Extraído de: https://www.lr21.com.uy/sociedad/26137-investigan-determinantes-economicas-de-asentamientos
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