Proyecto “Comunidades Cuidadoras para una vida libre de violencia”
Se trabajó para conformar una red colaborativa, crítica y situada para fortalecer un entramado territorial capaz de incidir en prácticas cotidianas, políticas públicas y ofrecer respuestas interseccionales, integrales y sostenidas.
“Comunidades Cuidadoras para una vida libre de violencia", es una iniciativa regional que forma parte del programa Bienes Públicos Regionales (BPR) del Banco Latinoamericano de Desarrollo (BID) en respuesta al aumento de la violencia de género durante la pandemia de COVID-19.
La Intendencia de Montevideo a través de sus divisiones Asesoría para la Igualdad de Género y Relaciones Internacionales y Cooperación ejecutaron el proyecto en coordinación con la Secretaría Distrital de la Mujer de la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Secretaría Especial de Políticas para Mulheres e Cuidado de Rio de Janeiro.
La implementación estuvo a cargo de un consorcio de organizaciones de la sociedad civil, liderado por el Instituto de Promoción Económico Social del Uruguay (IPRU) y conformado por la Corporación Centro de Apoyo Popular (Centrap) de Bogotá, Criola y Casa das Pretas de Río de Janeiro.
Resultado del proyecto
Comunidades Cuidadoras se estructuró en tres etapas. La primera tuvo por objetivo la conformación de la estructura operativa, la designación de la coordinación general, el proceso de selección del consorcio y el primer encuentro presencial entre las organizaciones de las tres ciudades participantes.
La segunda etapa, tuvo como fin desarrollar un diagnóstico integral y un mapeo de actores en los territorios priorizados por las agencias gubernamentales de cada ciudad: Bosa en Bogotá, Municipio G, A, E y F en Montevideo y Realengo en Río de Janeiro.
Se elaboró un modelo y una guía metodológica para la conformación de comunidades cuidadoras, que fue socializado y validado con actores de la comunidad en cada territorio y su implementación piloto se acompañó de un proceso de capacitación específico.
La última etapa del proyecto se centró en la realización de actividades regionales de cierre, así como en las consultorías de comunicación, evaluación y auditoría.
A nivel regional, el modelo de Comunidades Cuidadoras demostró ser una experiencia efectiva de articulación entre instituciones y referentes comunitarias para abordar la violencia de género. El intercambio facilitó el aprendizaje mutuo, la identificación de buenas prácticas y la generación de oportunidades de incidencia para un abordaje más estratégico de la violencia de género.
Para más información se puede visitar el sitio web de Comunidades Cuidadoras.
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