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Políticas de cuidados

Recorrida por el Lavadero Comunitario del Complejo Crece

Autoridades de la IM visitaron las instalaciones del Lavadero Comunitario en Flor de Maroñas, que sigue contribuyendo a reducir las cargas de cuidados y estimulando el empoderamiento.
Publicado:
14/04/2026 - 12:00
/ Última actualización:
Autor:
Florencia Costa / IM
Recorrida por lavadero comunitario de Complejo Crece, 14 de abril del 2026
Autor:
Florencia Costa / IM
Secretaria General, Viviana Repetto, y Directora de Cultura, Débora Quiring, en recorrida por lavadero comunitario de Complejo Crece, 14 de abril del 2026
Autor:
Florencia Costa / IM
Directora de Asesoría para la Igualdad de Género (int.), María Claudia Pintos, participa de recorrida por lavadero comunitario de Complejo Crece, 14 de abril del 2026
Autor:
Florencia Costa / IM
Recorrida por lavadero comunitario de Complejo Crece, 14 de abril del 2026
Autor:
Florencia Costa / IM
Secretaria General, Viviana Repetto, y Directora de Cultura, Débora Quiring, en recorrida por lavadero comunitario de Complejo Crece, 14 de abril del 2026
Autor:
Florencia Costa / IM
Recorrida por lavadero comunitario de Complejo Crece, 14 de abril del 2026

La Secretaria General de la Intendencia de Montevideo, Viviana Repetto; junto a la directora del Departamento de Cultura, Débora Quiring; la directora interina de la Asesoría para Igualdad de Género, María Claudia Pintos; y la directora de la Secretaría de Descentralización Cultural, Agustina Albez, recorrieron el Lavadero Comunitario que funciona en el Complejo Cultural Crece de Flor de Maroñas.

El espacio, que abrió sus puertas en 2024, busca contribuir a la reducción del tiempo destinado al trabajo no remunerado y está dirigido a personas mayores de 16 años que realizan tareas de cuidados y no cuentan con lavarropa en sus hogares, que residan en el barrio o en zonas aledañas.

En ese marco, Viviana Repetto destacó que el Complejo Crece “es un centro de referencia en el barrio. Las visitas permiten conocer el funcionamiento del espacio, las actividades que se desarrollan y el impacto que tiene en la comunidad”.

Asimismo, señaló que el lavadero “es una experiencia piloto orientada principalmente a mujeres con responsabilidades de cuidado, que les brinda un lugar donde resolver el lavado de ropa y acceder a espacios de capacitación, encuentro y desarrollo personal”.

Repetto agregó que la recorrida también tuvo como objetivo evaluar las necesidades del servicio y analizar la posibilidad de extender esta experiencia a otros territorios del departamento.

Un aporte al empoderamiento y la autonomía

El lavadero surgió con el objetivo de reforzar las políticas de cuidados de la Intendencia, orientadas a aliviar las cargas y brindar apoyo a las personas sobre quienes recaen estas tareas, que en su mayoría son mujeres. 

Además de facilitar el acceso al lavado de ropa, el espacio promueve el empoderamiento y la autonomía económica de las personas usuarias, quienes pueden destinar el tiempo ahorrado a la participación en actividades sociales, culturales y deportivas, así como al acceso a otros servicios.

El lavadero funciona en el horario de 13 a 19, mediante un sistema de agenda que se coordina a través del correo electrónico del Área Social Crece (area.social.crece@imm.gub.uy) o por contacto telefónico a través del teléfono: 091 909 844.

Cuenta con dos lavadoras, dos secadoras, mobiliario y artículos de higiene, entre otros elementos. 

El equipo de trabajo está compuesto por una persona encargada de la operativa general y la coordinación con otras áreas, dos funcionarias operadoras y una persona de apoyo socioeducativo que colabora con las inscripciones y atiende situaciones emergentes.

Distintas realidades

Una serie de datos recabados desde la apertura del Lavadero Comunitario, a principios de 2024, hasta abril de 2025, reflejan información valiosa sobre quienes utilizan un servicio que ya realizó alrededor de mil lavados. 

Por ejemplo, que el 93% de las usuarias regulares (57 personas) fueron mujeres. La edad promedio fue de 39 años, con un rango que abarcó desde los 18 hasta los 68 años.

Entre las situaciones de vulnerabilidad identificadas, se destaca que el 70% de las personas usuarias no contaban con acceso a lavarropas y/o agua corriente, el 79% se encontraba en situación de desempleo y el 63% presentaba condiciones habitacionales precarias. 

Asimismo, el servicio fue utilizado por personas con discapacidad o problemas crónicos de salud (23%), personas en situación de calle (11%) y personas que atravesaban situaciones de violencia de género (12%).

La población objetivo y la buena receptividad que genera el Lavadero Comunitario refleja tanto el potencial como la necesidad de seguir desarrollando políticas que contribuyan con las personas cuidadoras.

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